Nacieron entre empotros los laureles,
perfumaron los trazos y la rima
y se elevó la musa por encima
vendimiando sonetos y pinceles.
No os lastran almanaques ni mortajas
y trascienden, ni lentas ni veloces,
por encima del Tiempo vuestras voces
cuajando eternidad entre tinajas.
Bastante más que ilustre paisanaje
ya sois encarnación, famas y sino,
mundiales a la vez que lugareñas.
Alumbró vuestra luz nuestro paisaje
en la eterna tertulia de arte y vino
Y devino en Parnaso Valdepeñas.
J.L. Antonaya