den testimonio de nuestra andadura
combatiendo su dogma y su basura
seguirán nuestras voces tornadizas,
en consignas rotundas y macizas,
inmunes a silencios y censura,
denunciando su sucia dictadura
y sus necias consignas enfermizas.
Nunca nos callarán con amenazas,
ni podrán encerrar en sus prisiones
nuestro grito de guerra y rebeldía
pues por cada cautivo en sus mordazas
surgirán mil poemas y canciones
como balas contra su tiranía.
J. L. Antonaya