Y los zafios ganaron la batalla,
corrompieron palacios y asambleas
trocando la Belleza por sus feas
consignas resentidas de morralla.
consignas resentidas de morralla.
Y proclamaron el mal como virtud,
y fue ilegal la Patria y su Memoria.
Se impuso la mentira obligatoria
Se impuso la mentira obligatoria
y la neolengua dictó su esclavitud.
Y la sagrada tierra que atesora
de nuestros padres el sudor bravío,
solar antaño altivo y altanero,
es otra vez botín de la horda mora
y vuelve a convertirnos el judío
en sumisos lacayos del dinero.
J.L. Antonaya