No nos gustas, España, en tu gregaria
estupidez endófoba y hortera
y en tu falaz neolengua ratonera
farfullando memez parlamentaria.
Quién pudiera lavar la excrementaria
morralla que atenaza tu alma fiera.
Despejarte de ruido y borrachera
limpiando tu modorra tabernaria.
Hoy profanas tu Historia y tu bandera
y careces de rumbo y de sentido
mientras lames los pies del usurero.
Pero es hora de alzarte justiciera
y que tu brazo otrora adormecido
se vuelva a levantar gallardo y fiero.
J. L. Antonaya